Arquitectura sustentable

3 mayo 2011

de la nota PROYECTAR CON EL AMBIENTE. Por Susana Gallardo. EXACTAmente 46

Arriba. El Heliodón. Simula el movimiento aparente del Sol a lo largo del día y el año. Abajo. Imágenes de la iluminación natural en el interior de una vivienda a diferentes horas del día.

Las culturas ancestrales construían sus viviendas en consonancia con el medio, en cambio, las ciudades modernas parecen darle la espalda al entorno, generando mayor impacto con derroche de energías no renovables. De hecho, enla Argentinalos edificios consumen el 40 por ciento de los recursos energéticos. Sin embargo, algunos arquitectos abogan por un diseño en acuerdo con el ambiente.

La sensación de bienestar y la capacidad para trabajar dependen en gran medida de las condiciones ambientales. Un clima más benigno, según algunos historiadores, habría posibilitado el mayor desarrollo tecnológico y económico de ciertas regiones del planeta. El frío y el calor extremos, como en las zonas polares y los trópicos, se relacionan con un desarrollo más lento. Asimismo, el dominio de la construcción de viviendas aptas para climas fríos habría facilitado el adelanto de las civilizaciones al norte del paralelo 45 en el hemisferio norte.

“En las zonas frías, el invento de la chimenea hizo posible calefaccionar las habitaciones sin que las personas se asfixiaran con el humo, y las ventanas de vidrio permitieron proteger el interior del frío y recibir el calor del Sol. En cambio, en los trópicos hubo menos incentivo para mejorar el hábitat, pues con un mínimo de sombra y disponibilidad de agua se podía hacer frente al intenso calor”, explica el arquitecto John Martin Evans, PhD dela Universidadde Delft (Países Bajos) y profesor enla Facultadde Arquitectura y Urbanismo (FADU) dela UBA.“No obstante –aclara–, las mejoras de las condiciones de vida en climas fríos tuvieron impacto sólo cuando estuvieron al alcance de todos”.

Es claro que el clima y la vivienda van de la mano del desarrollo. Pero se ha agregado una nueva variable, la necesidad de ahorrar energía. Por ello, desde hace unas décadas existe el concepto de arquitectura sustentable, que surge en Europa en los años ‘70, motivada por la crisis del petróleo. La meta es proyectar las viviendas de acuerdo con el ambiente con el fin no sólo de que brinden abrigo y protección, sino también para que lo hagan con un gasto de energía mínimo, como sostiene Evans, quien junto conla arquitecta Silviade Schiller, PhD en Diseño Urbano porla Universidadde Oxford, crearon y dirigen el Centro de Investigación Hábitat y Energía (CIHE), enla FADU.

Enla Argentina, el 36 por ciento de la energía producida se usa para calefaccionar o enfriar los edificios. Es un porcentaje superior al que se emplea por el transporte o la industria, justamente en un país que depende en un 89 por ciento de combustibles fósiles no renovables como el gas y los derivados del petróleo.

Lograr una arquitectura sustentable no significa volver a la vivienda vernácula, con paredes de adobe y techos de paja o de hojas de palmera; aunque esa forma de construcción tenga mucho que enseñarnos. Tampoco es imprescindible recurrir en forma exclusiva a la alta tecnología, como las fachadas con paneles fotovoltaicos, colectores solares en el techo, hormigón translúcido o vidrio inteligente que cambia la transmisión de luz según la temperatura.

Evans y de Schiller recalcan que la clave de la sustentabilidad en arquitectura reside en el diseño. En efecto, el beneficio de una caldera con rendimientos del 90 por ciento puede verse anulado con un diseño térmico inapropiado del edificio, si se pierde calor porque no hay un aislamiento adecuado. Ahora bien, todo será inútil si no hay un uso racional de los recursos, por ejemplo, si se duerme con aire acondicionado en verano, pero tapado con una frazada; o se pone la calefacción al máximo en invierno, para estar con prendas muy livianas.

¿Cuáles son las estrategias para obtener confort con menor gasto de energía? Los arquitectos enumeran: lograr un buen aislamiento térmico en muros, techos y ventanas, y, en invierno, reducir las pérdidas de calor por infiltración. Es importante la adecuada orientación del edificio, de modo que permita la entrada del Sol en invierno y evite las sombras que puedan arrojar otros edificios. En el verano, evitar el ingreso de los rayos solares, o diseñar protecciones. Utilizar sistemas de calefacción y aire acondicionado eficientes. En las azoteas, duplicar el espesor del aislamiento térmico y buscar incorporar elementos que den sombra.

En Bariloche, Evans y de Schiller proyectaron una casa con un aislamiento de veinte centímetros de poliestireno en el techo, y quince en las paredes. El poliestireno es un material muy liviano y económico (un metro cúbico tiene 20 kilos de material, mientras que un metro cúbico de agua pesa mil kilos). “Ese aislamiento hace que la casa pueda estar sin calefacción durante cuatro meses más que lo habitual. Y, cuando la necesita, consume la mitad que una casa común”, destaca.

Diseño y geografía

Las construcciones vernáculas eran diferentes según la región porque respondían a las condiciones ambientales de lugares tan diversos como el desierto, la montaña ola selva. Encambio, las viviendas actuales no tienen diferenciación ambiental. “Dado que todas las personas tienen derecho a disfrutar de las mismas condiciones de bienestar, debemos responder con distintas estrategias según el lugar. Ante diferentes condiciones, respuestas diferentes”, subraya de Schiller.

Por ejemplo, una casa de montaña, en una zona fría y con mucho viento, debería estar ubicada en una ladera asoleada y protegida del viento, y contar con aislamiento térmico en los techos, los muros y las ventanas. Estas últimas tendrían que ubicarse hacia el Norte (en el hemisferio sur); y la casa debería tener la menor cantidad de rendijas para que no se disipe el calor del interior.

Por su parte, una casa en el desierto tiene que estar protegida de la radiación solar. Como el aire seco hace que la variación de temperatura entre el día y la noche sea alta, se hace necesario aumentar la masa térmica en el interior mediante la construcción de paredes gruesas, que conserven, de noche, el calor absorbido durante el día.

“El diseño, para que sea eficaz y acorde con el ambiente, debe responder en forma adecuada a las ventajas e inconvenientes del clima del lugar”, recalcan los arquitectos.

Enla Patagonia, por ejemplo, resulta difícil protegerse de los fuertes vientos y, al mismo tiempo, tener asoleamiento e iluminación. Los árboles deben disponerse a fin de proteger del viento pero evitando obstaculizar los escasos rayos solares del invierno. En climas cálidos y húmedos, la captación de brisas es una estrategia eficaz para lograr sensación de frescura, ya que el alto grado de humedad relativa requiere del movimiento de aire para facilitar la evaporación de la humedad dela piel. Eneste caso, no conviene obstaculizar las brisas y la ubicación de los árboles debe proteger del Sol permitiendo el normal desarrollo de las actividades dentro y fuera de los edificios.

Para el arquitecto Evans, con un buen diseño, en verano los edificios de vivienda no necesitarían aire acondicionado. ¿Cómo? Con una buena orientación para evitar el Sol del oeste ala tarde. Losventanales deben tener el tamaño suficiente para iluminación. Una vivienda bien aislada, y con cierta inercia térmica, es decir, con paredes interiores de ladrillo (no de placas de yeso), puede mantener el calor suavizando las variaciones, y así obtener hasta un 60 por ciento de ahorro de energía.

Actualmente, cuando uno compra o alquila una vivienda enla Argentina, puede saber cuánta energía va a tener que gastar para que sea confortable. En efecto, en 2009 se aprobólaNormaIRAM11900 de etiquetado de eficiencia energética de calefacción, que regula la demanda de energía de todo edificio nuevo que solicite el servicio de gas natural por red. La aplicación de esta norma, que clasifica a los edificios en ocho niveles de eficiencia, significará que los edificios nuevos que se construyan en cualquier ciudad del país cuenten con una etiqueta que informe a sus usuarios del nivel de aislación de las paredes y techos, al mismo tiempo que su eficiencia respecto de la cantidad de energía necesaria para calefaccionarlo.

El uso inapropiado de la energía en edificios conduce al abuso y al derroche de los recursos no renovables. En los tiempos que corren, la amenaza del calentamiento global sumada a la crisis de energía obligan a los arquitectos a considerar las mejores estrategias para cuidar el ambiente evitando el despilfarro de energía sin afectar el confort en las viviendas. Pero también son necesarias normativas adecuadas, y la conciencia ambiental de los usuarios.

Soles y cielos artificiales

En el Centro de Investigación Hábitat y Energía, dela FADU-UBA, que dirigen John Martin Evans y Silvia de Schiller, funciona el Laboratorio de Estudios Bioambientales. Allí, donde se realizan tareas de docencia, investigación y transferencia, arquitectos y estudiantes evalúan sus proyectos con la ayuda de diversas herramientas para estudiar el efecto del Sol, el viento y la luz sobre las viviendas. Uno de esos instrumentos es un heliodón de múltiples soles, que simula el movimiento aparente del Sol sobre la bóveda celeste, a lo largo del día y del año, en diferentes latitudes. De este modo, se puede saber durante cuántas horas va a estar expuesta a los rayos solares la fachada de un edificio, y así decidir el tipo de protección. También se puede saber qué áreas tendrán sombra permanente, analizar la penetración solar en el interior de los edificios, el asoleamiento en patios y espacios exteriores y verificar la efectividad de parasoles y aleros. A escala urbana se pueden visualizar las sombras que arrojan los edificios y optimizar los agrupamientos edilicios.

Para determinar los efectos del viento y reducir su impacto desfavorable, los arquitectos emplean un túnel de viento de baja velocidad. También disponen de un cuarto espejado que simula un cielo nublado y permite medir cómo se distribuye la luz en el interior de una vivienda. De este modo, pueden ajustar el tamaño de las ventanas, o realizar cambios que optimicen la distribución de luz. “En el proyecto para una sala de interpretación enla ReservaEcológicade Costanera Sur, para captar luz del norte y lograr una mejor distribución en el interior, diseñamos un captor de luz, con una serie de lumiductos, que refleja la luz hacia adentro”, explica de Schiller

Una respuesta to “Arquitectura sustentable”

  1. Yanamari Bancroft said

    Me parece muy bueno.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: